Este volumen es una recopilación de diferentes capítulos escritos por diversos autores sobre la inclusión de las variedades de nuestro idioma en el proceso de enseñanza y aprendizaje del español como lengua extranjera (ELE), y con él se tratan de salvar algunos de los problemas a los que un docente se podría enfrentar en el aula enseñando estas variedades. Los autores exponen sus diversas propuestas, teóricas y prácticas, a lo largo de toda esta obra tratando temas como la creación de materiales, la evaluación o una de las problemáticas que preocupa a todo docente de lenguas extranjeras: la norma.
En la introducción, Carlos Soler Montes repasa el proceso de inclusión de las distintas variedades del español en la enseñanza, partiendo de la publicación en el año 2000 de Francisco Moreno Fernández, Qué español enseñar, continuando con la publicación del Marco común europeo de referencia (MCER), y cómo se ha trastocado la concepción de qué se debe enseñar en las aulas en lo que respecta a las variedades del español.
Esta recopilación incluye trece capítulos que tratan temas relacionados con la integración de las diferentes variedades del español (diafásicas, diastráticas y diatópicas), así como la inclusión de la comunidad cuir en el aula. No obstante, en este trabajo, por motivos de espacio, solo se reseñan cinco: el tercero, el quinto, el sexto, el séptimo y el noveno.
El tercer capítulo, “Las áreas dialectales del español y su integración pedagógica”, de Carlos Soler Montes, presenta la problemática que existe en el mundo de la lengua española con la definición del mundo hispánico y el problema aún mayor que existe en el mundo del ELE a la hora de segmentar la comunidad de habla en español. Soler Montes hace especial hincapié en la importancia que tiene la diversidad lingüística y el conocimiento de la variedad, tanto para el alumnado como para el profesorado. Ahora bien, la pregunta que Soler plantea en este capítulo es cómo presentar las diferentes variedades. El autor responde a esto exponiendo las diferentes divisiones que se han hecho del español: la división América-España, la cual, a su modo de ver, resulta poco acertada al clasificarse como una única variedad relativamente homogénea; la división entre variedades que refuerzan las consonantes y las que refuerzan las vocales; la división español urbano y rural; y las seis zonas dialectales del español.
En el siguiente capítulo, “La enseñanza de la variación fonética”, de Carlos Andrés Rojas y Rajiv Rao, se repasan diferentes trabajos enfocados en la enseñanza de la variación fonética. Estos lingüistas consideran especialmente importante la enseñanza de la fonética al intervenir esta en el proceso de la construcción de la identidad lingüística de los hablantes y fomentar el respeto y la apreciación de la diversidad. Además, los autores hacen un breve resumen de lo que ellos consideran más relevante a la hora de enseñar fonética y presentan varias propuestas didácticas que se pueden incluir en el aula. Resulta llamativo que defiendan al comienzo de su capítulo que la identidad lingüística y la reflexión sobre uno mismo estén ligadas a la fonética, de ahí que consideren tan importante la exposición a diferentes variedades para así permitir al alumno descubrir con qué variedades o rasgos se siente más cómodo. Como apuntan los autores, las variedades son muchas y muy diversas y el discente debe estar en contacto con (casi) todas ellas, ya no solo para percibir, sino para producir adecuadamente.
El sexto capítulo de esta obra, “La enseñanza de la variación léxica”, se centra en la variación léxica y el uso de GEOLEXI en el aula. En él Cecilia Criado de Diego presenta los cuatro tipos de variaciones léxicas que existen: la variación diatópica, diacrónica, diafásica y diastrática, además de la relación que existe entre estas dos últimas. La autora presta especial atención a la variedad diatópica por ser uno de los grandes quebraderos de cabeza en el mundo del ELE; el panhispanismo caracteriza gran parte del léxico del español, pero no hay que olvidar que otra gran parte del léxico es específico de diferentes variedades que se deben conocer. Sin embargo, un estudiante no solo debe saber qué variedades diatópicas –mal representadas en manuales– existen, sino que también ha de ser capaz de identificar qué léxico se usa en diferentes contextos, lo cual dificulta la selección del vocabulario que se enseñará y cómo presentarlo en el aula, tal y como apunta Criado. Como respuesta a este problema se crea GEOLEXI, una herramienta digital desarrollada por la UNED y el Instituto Cervantes que permite acceder a una suerte de “diccionario” en el que se pueden consultar sinónimos geográficos, la extensión de diferentes términos, así como muestras orales, escritas y audiovisuales de estos. Esta herramienta facilita la enseñanza del léxico contextualizado y variado de manera clara y relativamente sencilla. Criado defiende que GEOLEXI permitirá a los profesores mejorar su docencia e incluye algunos ejemplos de actividades que se pueden incluir en el aula. Este capítulo, a pesar de su brevedad, resulta sumamente útil. Cecilia Criado de Diego no solo defiende la importancia de enseñar un léxico rico y variado, sino que, además, presenta una herramienta llamativa, original y realmente provechosa para emplear en el aula de ELE que puede ser de gran utilidad para profesores que no sepan cómo presentar el léxico de manera adecuada.
El quinto capítulo se titula “La enseñanza de la variedad gramatical” y ha sido escrito por Enrique Pato, quien alude al “olvido” generalizado en el que se encuentra la variación gramatical en los manuales de ELE, quedando esta a la sombra de la variación léxica y fonética. El autor rompe con la idea mitificada de que la norma es un modelo a seguir y defiende que esta es “la totalidad de los usos significativos y recurrentes identificados y descritos en una comunidad” (p. 111), por lo que se debe enseñar siguiendo las necesidades de los discentes, sin olvidar que es una norma contextual y que existen otras muchas que se deben presentar y respetar. A esto el lingüista añade que los alumnos deben diferenciar los conocimientos pasivos (los conocimientos para la sensibilización) y los activos (los conocimientos aplicables) para ser capaces de reconocer y comprender diferentes variedades, además de producir en la variedad con la que más cómodos se sientan. En cuanto a la inclusión de estos contenidos en los programas curriculares, Enrique Pato propone reflejar en ellos las variaciones más frecuentes y útiles para los alumnos ya desde los niveles más básicos, a pesar de que el MCER considere que las variedades se deban enseñar desde el nivel umbral en adelante.
El último capítulo que se presenta es “Evaluación y variedad lingüística: un diálogo necesario”, de Ivonne Lerner y Francisco Javier López Tapia. Este capítulo se centra, obviamente, en cómo evaluar si los conocimientos sobre las variedades han sido aprehendidos por los alumnos, proponiendo una actividad evaluativa que sea reflexiva, adaptable y personalizada. Tal y como apuntan los autores, esto puede resultar bastante complejo, especialmente tratándose de las variedades del español. Lerner y López Tapia parten de la concepción de que el alumno va a interactuar con múltiples variedades y se va a mover en un mundo en el que se va a exponer a input de (casi) todo el mundo hispanohablante. Los autores, en este aspecto, se oponen en cierto modo al MCER y a su volumen complementario, pues estas obras no tienen en cuenta las variedades más allá de las diferencias fonético-fonológicas que existen. Como respuesta a ello, los lingüistas defienden una exposición a input variado y presentan propuestas didácticas de autoevaluación para los alumnos y propuestas de actividades y su consecuente evaluación para los profesores.
Como breve conclusión habría que recalcar que esta obra acerca al lector uno de los temas más complicados en el mundo de ELE: la inclusión de todas las variedades del español y su evaluación. Los autores que se han unido y relacionado para crear este volumen promueven no solo la variedad, sino la diversidad, defendiendo una educación rica y de calidad que rompa con la tradición y busque la inclusión de identidades que han existido siempre, pero han sido invisibilizadas en las aulas. De esta manera, se lleva a las clases de idiomas la pedagogía cuir, el español de todo el mundo y se presentan propuestas para crear un entorno educativo que responda a las necesidades de los discentes que se pueden sentir identificados con la variedad guineana o la rioplatense, sin olvidar que vivimos en un mundo lleno de culturas y variedades diferentes igual de válidas que la propia.
Asignatura: El Desarrollo de las Destrezas y Estrategias en la Enseñanza del Español como Lengua Extranjera

